Rosácea, no solo un problema estético

Qué es La rosácea

La rosácea es una enfermedad común y crónica que se caracteriza por un enrojecimiento en la parte central de la cara con exacerbaciones y remisiones periódicas. No es una enfermedad grave, pero al afectar visiblemente a la piel puede acarrear consecuencias para la autoestima, llegando incluso a ser invalidante.

rosacea

Afecta la piel y a veces los ojos. Los síntomas incluyen enrojecimiento, granos o espinillas y en etapas más avanzadas, el engrosamiento de la piel. En la mayoría de los casos la rosácea sólo afecta la cara. Los síntomas pueden incluir:

  • Enrojecimiento frecuente de la cara (sonrojo). La mayoría del enrojecimiento se encuentra en el centro de la cara (la frente, la nariz, las mejillas, y la barbilla). También se puede tener ardor y una leve hinchazón.

  • Pequeñas líneas rojas debajo de la piel. Estas líneas aparecen cuando los vasos sanguíneos que están bajo la piel se agrandan. Esta área de la piel puede estar algo hinchada, tibia y enrojecida.

  • Acné o granos en la piel. A veces, estos granos pueden tener pus (pústulas). Los granos duros en la piel pueden volverse dolorosos más tarde.

  • Inflamación de la nariz. Algunas personas (mayormente los hombres) tienen la nariz roja, más grande y con chichones.

  • Piel gruesa, Piel engrosada. La piel de la frente, la barbilla, las mejillas y otras áreas se puede poner más dura debido a la rosácea.

  • Ojos y párpados inflamados, rojos, secos y pruriginosos y, algunas veces, problemas con la vista

Cuando la rosácea progresa, pueden desarrollarse otros signos y síntomas tales como eritema semi-permanente, telangiectasias, pápulas, pústulas, enrojecimiento ocular, quemazón, ardor y picazón.

Esta dolencia puede ser confundida y en algunos casos co-existir con el acné vulgaris y/o la dermatitis seborreica. La presencia de enrojecimiento en el cuero cabelludo u orejas sugiere un diagnóstico diferente o de co-existencia, ya que la rosácea es principalmente un diagnóstico facial.

En casos graves y especialmente virulentos, los pacientes que sufren rosácea a menudo sufren períodos de depresión, daño psicológico o pérdida de la autoestima debido a la desfiguración, las sensaciones de quemazón y ardor, y una disminución en la calidad de vida. Dichas dolencias pueden llevar a los pacientes un aislamiento creciente llegando a coartar su predisposición a la interacción social mínima e incluso a pensar en el suicidio.

Afección ocular

Cerca de la mitad de las personas que padecen de rosácea desarrollan problemas oculares. Los ojos pueden estar enrojecidos, resecos, con picor, ardor, exceso de lágrimas y con la sensación de tener arena en los ojos. Los párpados pueden inflamarse e hincharse (blefaritis).

Además, los ojos pueden volverse sensibles a la luz, y la persona puede tener la visión nublada o borrosa o con algún otro problema.

Existen 4 diferentes subtipos de rosáceas basados en los síntomas y signos predominantes. Los pacientes pueden presentar más de un subtipo.

Estos subtipos son:

  • Rosácea eritemato-telangiectática: Se caracteriza por coloración rojiza permanente (eritema) con tendencia a un mayor enrojecimiento con facilidad. También es común que presente pequeños vasos sanguíneos visibles cerca de la superficie de la piel (telangiectasias) y posiblemente sensación de quemazón y picazón.
  • Rosácea papulopustular: Se presenta con algo de coloración rojiza permanente con granos enrojecidos (pápulas) que algunos pueden contener pus (pústulas) (que duran típicamente de 1 a 4 días; éste subtipo puede ser fácilmente confundido con el acné.
  • Rosácea fimatosa: subtipo muy comúnmente asociado con rinofima (un engrosamiento de la nariz). Los síntomas incluyen engrosamiento de la piel, nódulos de superficie irregular y con aumento de tamaño. La rosácea fimatosa puede también afectar la barbilla (gnatofima), frente (metofima), mejillas, párpados (bléfarofima), y orejas (otofima). Puede cursar con pequeños vasos sanguíneos superficiales visibles (telangiectasias).
  • Rosácea ocular: ojos y párpados enrojecidos, secos e irritados. Otros síntomas incluyen sensación de cuerpo extraño, picazón y ardor.

Existen otros términos descriptivos aplicados a las presentaciones de rosácea, pero éstas no son formalmente aceptadas como subtipos de rosácea:

  • Rosácea granulomatosa
  • La rara y dañina Rosácea fulminans (pyoderma faciale) ocurre exclusivamente en mujeres después de la adolescencia y más comúnmente entrados los 20 años,
  • La dermatitis perioral, o dermatitis periorificial, tratada comunmente como metronidazole tópico.
  • Edema persistente de la rosácea
  • Rosácea conglobata
  • El enrojecimiento persistente y edema de la mitad superior de la cara conocida como «enfermedad Morbihan»

Epidemiología de la Rosácea

Más de 45 millones de personas en todo el mundo padecen rosácea. Afecta a personas de piel blanca, generalmente a personas de ascendencia europea noroccidental. En Gran Bretaña e Irlanda se la apoda «la maldición de los celtas».

La rosácea afecta a ambos sexos, pero es casi tres veces más común en las mujeres (se presenta mucho durante la menopausia), y tiene una edad de desarrollo entre los 20 y 60 años.

Causas de la Rosácea

Se desconoce la causa exacta de la rosácea. Algunos médicos piensan que la rosácea ocurre cuando los vasos sanguíneos se expanden con demasiada facilidad, causando el sonrojo. Las personas que se ruborizan a menudo pueden ser más propensas a padecer rosácea. También se cree que puede existir una predisposición genética a padecer esta enfermedad, ya que la probabilidad de padecerla es mayor cuando existen antecedentes familiares.

Las causas de la rosácea estarían pues relacionadas con:

Tratamiento de la Rosácea

No existe una cura para la rosácea, pero se puede tratar y controlar. Con el tiempo, la piel puede lucir mejor y presentar un mejor aspecto. Si padece o cree padecer rosácea, debe consultar a un dermatólogo que le aconsejará el mejor tratamiento para su caso particular.

Existen varios tratamientos para la rosácea.

Al ser una enfermedad que aún no tiene cura, los tratamientos existentes son de control de los síntomas. La rosácea es una enfermedad crónica. Los brotes tienen duración variable, pudiendo en algunos casos durar bastante, mejorar levemente y después volver a empeorar. Si no se la trata, los síntomas empeoran con el tiempo. El objetivo es controlar los síntomas y hacer que la piel se vea lo mejor posible.

Para ello existen varios tratamientos, los cuales controlan la salida de los granos y los antiestéticos abultamientos causados por la rosácea. Lo más difícil de tratar es el enrojecimiento de la piel, pues los medicamentos correspondientes incluyen antibióticos (en pastillas o aplicados en crema) que pueden tardar hasta dos meses en hacer efecto. La piel de cada persona es distinta, por lo que se recomienda paciencia y constancia en el largo tratamiento que indique el médico, ya que no hay un tratamiento general, aunque es recomendable en todos los casos, tratar el problema para evitar la evolución de la rosácea.

Tratamiento de la Rosácea VÍA ORAL

Se suelen recetar antibióticos, como la claritromicina, doxicilina, Minociclina, tetraciclinas en general y hasta la isotretinoina, de forma muy parecida a la que trataríamos un acné vulgar.

Antibióticos vía tópica, como la clindamicina, eritromicina, el ácido azelaico. Hay mascarillas con este ácido que pueden ayudarte. Metronidazol , Sulfacetamida y algunas preparaciones con vitamina C .

El maquillaje no oclusivo y algunas veces con una base verdosa, ayuda a mitigar y a contra-restar la rojez de la piel.

LÁSER, ELECTROCIRUGÍA y LUZ PULSADA IPL, con este tratamientos se puede lograr coagular las venas que están produciendo esta cuperosis o capilares, a la vez que disminuir el grosor de la piel, en las zonas más problemáticas como puede ser la nariz.

DERMOABRASIÓN, por manos expertas, ya que puede provocar una importante irritación momentánea.

ELECTROCOAGULACIÓN, se inyecta una pequeña aguja en el capilar de modo que al pasar la corriente eléctrica coagula este, aunque es algo doloroso y pueden quedar cicatrices.

A los pacientes con la nariz hinchada y engrosamiento de la piel, se les puede retirar con cirugía parte del tejido extra, lo cual ayuda a mejorar la apariencia.

Los chichones de la piel se pueden mejorar rápidamente, pero el enrojecimiento y el sonrojo tienen menos probabilidad de mejorar. Podemos ayudarnos del maquillaje (correctores con tono verde) para ocultar el enrojecimiento de la piel.

Un producto que se ha visto que alivia y mejora la rosácea en el largo plazo es el agua de rosa natural, sin alcohol.

Tratamiento de la Rosácea EN LOS OJOS

Generalmente es necesario el tratamiento vía oral.

Limpiarse a menudo con agua de manzanilla u otro limpiador suave para los ojos, como la solución micelar de Vichy, sin frotar para no irritar los ojos e incluso utilizar compresas de agua templada (nunca caliente). Según prescripción médica se puede utilizar un colirio antiinflamatorio.

Los siguientes consejos de higiene le serán muy útiles:

Aplique compresas tibia en los ojos (cerrados) durante 5 minutos, al menos dos veces al día, mientras se masajea suavemente.

Después de las compresas, frote suavemente con una solución de agua tibia y un gel suave o un limpiador de párpados especializado que no produzca lágrimas a lo largo del párpado, donde éste se encuentra con la pestaña, y los márgenes de los párpados mediante un hisopo de algodón, esto permite mantener una buena higiene ocular que ayuda a prevenir o reducir la inflamación.

Usar gafas de sol o sombrero al salir a la calle es recomendable. También puede servir tomar suplementos de aceite de pescado.

En algunos casos, sin embargo, se necesitan tratamientos de prescripción como antiinflamatorios y antibióticos en forma de gotas para los ojos, ungüentos o medicina oral. La medicación puede ser requerida sólo por un corto período de tiempo o según sea necesario, pero puede mejorar o aliviar los signos y síntomas por un período extendido de tiempo. Un colirio relajante como Retinactive puede ayudar.

De ser necesario, el médico le puede recetar gotas con esteroides para los ojos.

Progresión de la Rosácea

La rosácea evoluciona, según la gravedad de la misma la podemos clasificar en tres diferentes estadios o fases:

I Estadio: La primera etapa o estadio de la rosácea, es la más conocida de los síntomas, rojez moderada, escozor, ardor, sequedad y tirantez de la piel. Puede aparecer igualmente telangectasia, en la superficie de la piel, unas pequeñas venitas. La piel puede ser reactiva a muchos cosméticos, a los cambios de temperatura y sensible a algunos alimentos. Usa productos para pieles sensibles.

II Estadio: En este momento en que la rosácea ha ido progresando, la rojez es más persistente. La zona afectada de la cara es más grande. Se forman pápulas o pústulas, como si fueran granos, pueden supurar e inflamarse. Los poros de la glándula sebácea, se hacen más grandes y prominentes.

III Estadio:  Generalmente, en este estadio la rosácea es menos común, pero las personas que llegan a este estadio sufren los signos de los  otros dos anteriores.Pero de forma mucho más severa. Pueden cambiar los rasgos faciales y hasta llegar a deformar la  cara.  Principalmente la nariz que puede llegar a engrosarse y deformarse. Les denominamos hemangiomas.  Las áreas afectadas de la piel, aparecen de color rojo mucho más oscuro. Las glándulas sebáceas han aumentado  muchísimo, por lo que aumenta mucho la rojez y la inflamación, pápulas, pústulas e inflamación de los rasgos faciales.

La nariz que puede llegar a engrosarse y deformarse. Les denominamos hemangiomas.

Hemangiomas.

 

Consejos a seguir:

consejos para la rosácea

El paciente juega un papel fundamental en el cuidado de su rosácea. Estos son algunos consejos que puede seguir:

  • Mantenga un diario de los brotes. Es importante que el paciente anote los factores que le desencadenan los brotes (alimentos, actividades, medicamentos, etc.).
  • Evitar el sol y usar protector solar diario con SPF de 30 o más, de amplio espectro, contra el conjunto de la radiación solar (UVB-UVA).
  • Usar gafas de sol
  • Evitar calor y esfuerzo prolongado, ambientes con temperaturas cálidas o extremas.
  • Evitar el ejercicio intenso.
  • Protegerse del viento y del frío.
  • Evitar el agua caliente o los baños de vapor y alimentos o bebidas muy calientes.
  • Llevar una dieta libre de aliños, alcohol y cafeína.
  • Consumir con moderación chocolates, nueces, almendras y quesos maduros.
  • Evitar exfoliantes, frotes y masajes de la piel, los paños para lavarse la cara, los peelings, limpiezas faciales con vapor, así como el uso de esponjas, cepillos, u otras herramientas abrasivas. Si lo hace, puede irritarse la piel.
  • Evitar situaciones de estrés; combátelo con técnicas de respiración profunda, relajación o visualización, o con complementos naturales.
  • Usar una crema hidratante suave si esto le ayuda, como aloedermal. No use productos que le irriten la cara.
  • Evitar cosméticos que contengan alcohol, irritantes, aceite, fragancia o excesivos conservantes y resecantes. Asegurarse de que cualquier producto que se utilice en el rostro se anuncie como seguro para pieles sensibles.
  • No utilizar nunca cremas con corticoides, se puede notar una mejoría inicial de las rojeces, pero al suspenderlos habrá un agravamiento. Existen casos de rosácea esteroidea tras la aplicación prolongada de corticoides.
  • Si tiene problemas con los ojos, siga el tratamiento que su médico le indicó así como los hábitos de higiene. Use retinactive como relajante ocular.
  • Hable con un médico si se siente triste o presenta otras señales de depresión.
  • Recuerde consultar siempre a su médico sobre cualquier cosmético, suplemento o producto que decida usar. Su dermatólogo es quien mejor puede aconsejarle.

consejos para la rosácea